A la hora señalada


Por Francis Frangipane
(English)
A pesar de la creciente conmoción en nuestro mundo, un ultimo, gran derramamiento de misericordia durante los tiempos finales permanece (ver Mateo 24:14; Hechos 2:17). Esta estación sobrenatural de gracia no es algo por lo cual debemos implorar a Dios. No, su venida ha sido predeterminada. Es un “tiempo señalado” del Señor. 

Un tiempo “señalado” o “arreglado” es un abierto despliegue de la soberanía y el poder de Dios, sea llamando a una persona o llamando a una nación. Es la estación en la que Dios cumple las esperanzas y sueños de Su pueblo.
Como está escrito,

 “Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación.  Te levantarás y tendrás misericordia de Sion, Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado” (Salmo 102:12-13). 


Durante un “tiempo señalado” es como si el Señor se levantara físicamente y donde se mueve en inquebrantable compasión a favor de Su pueblo. Es el tiempo en que las promesas divinas, los sueños y esperanzas espirituales alcanzan realización. Recuerde: Abraham y Sarah habían esperado en fe durante un cuarto de siglo por la promesa de Dios. Finalmente, al llegar casi a sus cien años de edad, el Señor le dijo a Abraham, “Al tiempo señalado volveré a ti, y... Sara tendrá un hijo” (Gen .18:14). Un año más tarde, “en el tiempo que Dios le había dicho” (Gen. 21:2), ¡Isaac nació a la vejez de sus padres! 

Mientras que ciertamente hay, tiempos señalados de juicios (ver Marcos 13:33), la frase en la mayoría de los casos representa un tiempo, preestablecido por Dios, cuando El revela “maravillas, designios concebidos desde tiempos antiguos [que se despliegan] con toda fidelidad” (Isaías 25:1). 

Los demonios pueden pararse contra el Señor; las naciones pueden alinearse para pelear con El. No importa. El que se sienta en los cielos ríe. Porque El hace que “todas las cosas le sirvan” (Salmo 119:91).Incluso los planes de Sus enemigos son revertidos y puestos al servicio de los propósitos de Dios (ver Gen. 50:20; Rom. 8:28; Hechos 2:22-24).

Si Dios le dio una visión, una esperanza espiritual o sueño para su futuro, habrá un tiempo señalado donde aquello que Dios habló ocurrirá. Así el Señor nos asegura, “Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará” (Hab. 2:2-3). Aunque se tarde, espérela. Porque ciertamente ocurrirá en el tiempo señalado.

Designados siervos de Dios
Antes de revelar un tiempo designado, el Espíritu Santo trabaja en secreto, sentando las bases espirituales en las personas que Dios tiene la intención de usar. Su trabajo se manifiesta de repente, pero la época de perfeccionamiento de la fe en su pueblo se produce a lo largo de los años.

Considere la palabra del Señor a Sus discípulos. El dijo:

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca” (Juan 15:16). 

Los discípulos con toda seguridad sintieron que ellos habían elegido a Cristo. Más aun, la verdad más profunda es que Dios los había elegido a ellos antes de la fundación del mundo. De la misma manera, El nos eligió a nosotros y predestino a venir a Cristo (Efesios 1:3-5). No podríamos ni aun venir a Cristo si el Padre no nos trajere (ver Juan 6:44).  Y aun El que nos eligió también nos designo para dar fruto. El mismo poder que obro en nosotros nuestra entrega y fe continua obrando en nuestros corazones, designándonos para dar fruto. ¿Cree usted que Dios lo ha elegido? Entonces crea también que el lo ha designado para dar fruto.

Adaptado del libro de Francis Frangipane
Alístese junto al Señor de los ejercitos. Disponible en www.arrowbookstore.com

Traducción: Gabriela Rabellino




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