Poseyendo la mente de Cristo


Por Francis Frangipane
(English)

Ver como Jesús ve
el espiritual juzga todas las cosas; pero ell no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” (1 Cor. 2:14-16).

Esta revelación es impresionante: nosotros tenemos la mente de Cristo. Dios quiere que tengamos el discernimiento mismo de Cristo.   

 O considere nuevamente lo que Pablo le escribió a los Gálatas. El dijo, “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros" (Gal 4:19).

Los críticos llamaran herejía a la revelación de Cristo en nosotros, como si todo lo que íbamos a tener era el nombre, pero no la naturaleza de Jesucristo. 

Vea, el objetivo de Dios no es solamente vernos salvos y que vayamos al Cielo, sino a Cristo funcionalmente formado y vivo a través de nosotros en la tierra. No estamos solo para tener una religión de lo que Jesús hizo; somos llamados a poseer la verdadera sustancia de quien Jesús es.

Si, ciertamente significa que iremos al Cielo; pero es más que eso. A través del conocimiento de la palabra de Cristo y nuestra sumisión al Espíritu Santo, la real persona de Jesucristo, el Redentor, haya vivo acceso a las necesidades del hombre. Como Su cuerpo, le damos contacto con este mundo. Es cierto, enfrentamos conflictos, pero estas dificultades son orquestadas por Dios para poder exhibir a Su Hijo a través de nosotros.  Ciertamente, enfrentamos persecución, pero solamente para que Cristo, en medio de la injusticia, revele como Su vida vence a la muerte.
De nuevo, Pablo escribió,

“Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal" (2 Cor. 4:11).

¿No es esto exactamente lo que usted desea, la “vida de Jesús… manifiesta en [su] carne mortal”? ¿No está cansado del círculo de juzgar a las personas y luego, debido al orgullo, ser juzgado a cambio por Dios? 

¿Que significa tener la mente de Cristo?  ¿Significa esto que caminamos sobre las aguas o hacemos grandes señales? Los milagros ciertamente son parte de la vida de Cristo, mas aun hay algo mayor a alcanzar que los milagros; ¡Nuestros corazones pueden ser llenos con los redentores y creativos pensamientos de Dios! (Ver 1 Cor. 2.)

Señor, ¡líbranos de nuestros motivos carnales! Libéranos de nuestros instintos humanos y caídas pasiones. Concédenos, Señor, los motivos de Jesús. Enséñanos a pensar, no como un fiscal cuya búsqueda es condenar, sino como el Salvador, cuyo corazón es redimir.

Traducción: Gabriela Rabellino

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