La fortaleza de la semejanza a Cristo


Por Francis Frangipane
(English)

El más alto propósito de Dios

La mayoría de los cristianos solo se comprometen en la batalla espiritual con la esperanza de aliviar sus problemas del momento, o para alcanzar existencias "normales". Sin embargo, el propósito de todos los aspectos de la espiritualidad, inclusive el de la batalla, es llevarnos a la imagen de Cristo. Nada, ni la alaban­za, ni la guerra, ni el amor, ni la liberación, se obtienen en verdad, si fallamos en ese objetivo singular de nuestra fe: la semejanza con Cristo.

Recordemos que Dios libero a los antiguos hebreos y los sacó de Egipto para poder llevarlos a la tierra prometida. De manera similar, El nos libero y nos salvo del pecado, no para permitirnos vivir para nosotros mismos, sino para que pudiéramos llegar a la seme­janza con Jesus. Lo que llamamos “salvación” es la primera fase del ser conformados a Cristo. Si fracasamos en ver esto, fácilmente nos  encontraremos metidos en los mismos pecados que nos oprimieron en primer lugar.

Puerta de esperanza

Gracias por su interés en los mensajes en español del Pastor Francis.

La versión en español estará aquí en breve.

Gracias por acompañarnos en oración mientras trabajamos en la traducción.

Esperamos verle regresar pronto para la lectura.

Muchas gracias

De pie tras nuestra pared

Por Francis Frangipane
(English)
La sensación de distancia que a menudo sentimos entre Cristo y nosotros es un engaño. Al entrar en los días de su presencia, el Señor eliminara esa falsedad. Su promesa es “en aquel día ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes en mi, y yo en ustedes” (Juan 14:20).

Las Escrituras nos dicen que Cristo es la vid, y que nosotros somos sus ramas; El es la cabeza, Nosotros Su cuerpo; El es el Señor y nosotros somos Su templo. Desde el principio hasta el fin, la Biblia declara al Señor quien vive no solamente en los cielos, sino que existe de manera perpetua en redentora unión con Su pueblo. El foco siempre presente de Su actividad es guiarnos a la unidad con el mismo.

En un momento inoportuno


Gracias por su interés en los mensajes en español del Pastor Francis.

La versión en español estará aquí en breve.

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Esperamos verle regresar pronto para la lectura.

Muchas gracias

Poseyendo la mente de Cristo


Por Francis Frangipane
(English)

Ver como Jesús ve
el espiritual juzga todas las cosas; pero ell no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” (1 Cor. 2:14-16).

Esta revelación es impresionante: nosotros tenemos la mente de Cristo. Dios quiere que tengamos el discernimiento mismo de Cristo.   

El hará camino





Por Francis Frangipane
(English)
“Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.”(Fil. 4:6-7).

El  Señor no quiere que nosotros poseamos simplemente una paz generalizada, basada en no tener un problema en particular; ni es Su plan darnos una leve paz espiritual y mundana. Si seguimos la secuencia de obediencia que El presenta, Su intención es abrigarnos en Su propia paz: la imperturbable paz de Dios.

La paz de Dios es la profunda calma que envuelve el proceso de pensamiento del Omnipotente. El nunca está ansioso, siempre a cargo, nunca sin una solución. El ve el final desde el principio y ve las necesidades del hombre desde un lugar de recursos y capacidades ilimitadas. El percibe las necesidades de Sus hijos con ambas, compasión y confianza, porque todas las cosas son posibles para El.

Protección legal


Por Francis Frangipane

Hace aproximadamente dos mil años se emitió un decreto desde el trono de juicio de Dios. Este decreto otorgaba protección ¨legal¨ a la iglesia contra el diablo. De hecho, cuando Jesús murió por nuestros pecados el “gobernante de éste mundo” fue juzgado. Nuestras deudas fueron clavadas en la cruz de Cristo y canceladas; principados y potestades fueron desarmados (ver Juan 16:11, Col 2:13-15) Por Jesús, nosotros tenemos no solamente el derecho legal de ser protegidos del enemigo, sino a triunfar sobre él.

El sacrificio de Cristo fue tan completo y la decisión judicial de Dios sobre Satanás fue tan decisiva, que la protección divina, suficiente para cubrir aún a toda la iglesia de la ciudad, ha sido otorgada

Incluso Sodoma


Por Francis Frangipane
(English)

"Entonces comenzó a denunciar a las ciudades en las cuales habían sido hechas muchas de Sus maravillas, porque no se habían arrepentido" (Mateo 11:20.).

Jesús tiene una palabra que decir, no sólo a nosotros como individuos, sino también a ciudades enteras. El reprendió fuertemente a las ciudades de Corazín, Betsaida y Capernaum (Mateo 11:21, 23). Con lágrimas en  lloró sobre Jerusalén (Lucas 13:34). Si El esperaba en el primer siglo que ciudades se arrepintiesen, Él espera que las ciudades se arrepientan también hoy.

Sin embargo, fue en este mismo contexto de reprensión a ciudades que Jesus hizo una afirmación que, para mí, revela la magnitud del poder redentor de Dios.  Escuche Su reprensión, pero también su promesa oculta. 

Un Dios celoso


Por Francis Frangipane
(English)

¿Alguna vez ha sentido una resistencia espiritual, como sino un poder más grande que usted estuviera oponiéndose deliberadamente a su éxito? Con frecuencia asumimos que es el diablo quien está luchando contra nosotros. Permítame sugerir que, en algunas ocasiones, lo que esta interponiéndose en su camino puede para nada ser un enemigo; en realidad puede ser el Dios celoso.

¿Es el Todopoderoso celoso para con nosotros? Si. El señor con frecuencia en la Biblia se describe a sí mismo como “un Dios celoso” (Éxodo 20:5, 34:14; Deuteronomio 4:24, 5:9, etc.). Podemos esperar que El sea celoso dado que realmente hemos sido creados para Su deleite. Mientras que Su amor nutritivo y protector nos acepta tal como somos, llega un tiempo cuando El comienza a confrontar los dioses falsos, los ídolos, que rigen en nuestros corazones. Ciertamente, cualquier cosa en nosotros que le niegue completo acceso a nuestras almas, que se interponga entre nuestros corazones y el de El, se convierte en Su enemigo.